Niños y la guerra

19 Nov

Ningún niño o niña debería tener que ver esto. Ninguna persona debería tener que vivir así.

¿Cuándo aprenderemos a dejar de destruir nuestras vidas?

Tengo el privilegio de ser voluntaria al rededor de refugiados, quienes llegan a Hamburgo por cortos momentos antes de seguir a su destino final. Tengo el privilegio de poder sacarle una sonrisa a cada pequeño desde el momento en que entra a la carpa hasta que sale a afrontar la realidad en la que viven; darle la oportunidad a las madres de poder bajar la guardia por algunos momentos, sabiendo que sus hijos están, aunque sea por un corto momento, en un lugar donde la realidad no los alcanza. A menudo, los niños me hacen dibujos: columpios, casas, niños, animales… dibujos comúnes para cualquier niño de 3/4/5 años. Hoy un niño se me acercó y con una sonrisa de satisfacción por haber terminado me dio su dibujo, le agradecí y por instinto sonreí y continue diciendo que estaba muy bonito. Al ver el dibujo que me había entregado me quedé sin palabras, no supe que más decir. Tanques, personas sosteniendo pistolas, fuego, balas, sangre… Me acerqué con la mamá del niño, le enseñé el dibujo y con una sonrisa torcida me dijo, “Iraq”.

Me duele ver la ignorancia de tantas personas al culpar a los refugiados por los eventos sucedidos en Paris. Tras convivir durante horas con ellos me dejan con una opinión: ellos son tan víctimas como tú y yo.

Autor original: Jussara Pm